El pasado viernes 31 de enero tuvieron lugar las XIII Jornadas sobre Esclerosis Múltiple y Sociedad organizadas por el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Un programa con ponencias de primer nivel en el abordaje terapéutico de la Esclerosis Múltiple.

A nivel nacional existen 3 centros de referencia en Esclerosis Múltiple, uno de ellos, el organizador de esta jornada, junto con el Hospital Clínico San Carlos y el Hospital Universitario Puerta de Hierro. En la actualidad se estima que hay más de 7.000 personas afectadas por Esclerosis Múltiple en la Comunidad de Madrid.

Estas jornadas contaron con la participación de la Dra. Luisa Mª Villar, la cual nos introdujo sobre la importancia de la Microbiota en Esclerosis Múltiple. La micr

obiota es un grupo de bacterias de nuestro aparato digestivo y que es fundamental que se encuentre en equilibrio, ya que sus alteraciones originan a su vez alteraciones en la respuesta inmunitaria. En la Esclerosis Múltiple provoca que aumente la inflamación. La Microbiota es importante porque puede modificar el curso de la EM.

Hay diferencias entre la Microbiota de pacientes de EM y pacientes sanos pero el tratamiento disminuye estos cambios. Se ha demostrado que las dietas mediterráneas ricas en Aceite de Oliva Virgen son beneficiosas para la Esclerosis Múltiple además de tener unos niveles adecuados de Vitamina D.

También nos introdujo en los Neurofilamentos: son una parte de las neuronas y mantienen la estructura del Axón. Con la Esclerosis Múltiple se ha visto que se ven alterados y salen al líquido cefaloraquídeo. La investigación muestra que en los casos que están alterados pueden ser indicadores de aparición de la EM, también, que en pacientes con EM tratados son menores que en los casos sin tratamiento, y son más visibles en las formas progresivas.

Por otra parte, la ponencia del Dr. Enric Monreal abordó los nuevos tratamientos para EM, en la actualidad hay muchos estudios y muchas cosas por llegar aseguraba. Acaban de aprobar Siponimod en Europa. Para las formas progresivas que presentan actividad se ve que retrasa el empeoramiento y los brotes. También se está destinando la Biotina en altas dosis para las formas progresivas no activas.

OZANIMOD: pendiente de aprobación, actualmente en fase 3 de investigación. Reducción de lesiones y de brotes. Comparado con Interferón dió resultados de mejora.

OFATUMAB: pendiente de aprobación, actualmente en fase 3 de investigación. Comparado con Teriflunomida, con buena tasa de reducción del empeoramiento de la discapacidad, e incluso mejoría de secuelas, disminuyendo mucho el riesgo de lesiones. Las reacciones a infección son bajas.

Los fármacos actuales son antiinflamatorios, pero faltan los fármaco remielinizantes y de neurorreparación:

OPICINUMAB: pendiente de aprobación, actualmente en fase 2 de investigación. En el primer episodio de neuritis óptica hay un posible efecto remielinizante en algunos pacientes, se siguió en pacientes en enfermedades de poca evolución y poco daño y sí ofrece algún efecto remielinizador.

CLEMASTINA: seleccionados pacientes con poco tiempo de EM midiendo afectación del nervio óptico, con cierto efecto remielinizador aunque no significativo.

La investigación en EM es cada vez mayor en todos los ámbitos, hay expansión del arsenal terapéutico, más opciones en las formas progresivas y potencial de terapias remielinizantes.

Otra de las intervenciones que queremos destacar es la del Dr. García Merino, considerado uno de los padres de la Esclerosis Múltiple que abordó el trasplante de médula ósea y las células madre.

Explicó el proceso llamado MOVILIZACIÓN por el cual se extraen estas células, se acondicionan en el laboratorio y se le reinfunden al paciente. Esta acondicionación consiste en una reeducación para modular el sistema inmune. Estos procedimientos suponen una inmunosupresión radical y tasas de toxicidad por lo que hay que evaluar muy bien en cada caso el riesgo/beneficio, además de realizarse en perfiles de pacientes muy concretos: que tenga una EM agresiva y sea menor de 45 años de experiencia y menor de 10 de evolución de la enfermedad.

Es una línea de trabajo muy prometedora pero aún por evolucionar. En conclusión podemos decir que el trasplante es una opción de tratamiento pero hay otras opciones farmacológicas con eficacia ya que este proceso entraña un mayor riesgo.