El pasado 1 de octubre, AMDEM organizó sus jornadas médicas anuales sobre Esclerosis Múltiple, que se celebraban este año en el Hospital Universitario de Móstoles.
Carlos Martín Maside, presidente de AMDEM y D. Ángel Álvarez, Concejal de Deportes y Sanidad del Ayuntamiento de Móstoles, fueron los encargados de inaugurar la velada junto a los doctores Manuel Galindo, Director Gerente del Hospital Universitario de Móstoles, y Susana Cantarero, Jefa de Sección de Neurología, como anfitriones del evento.
En palabras de esta última, las jornadas informativas se diseñaron, pensando en los pacientes, “con un abordaje interdisciplinar” con el que se ha querido acercarse “a su realidad y su interés por las líneas de investigación de nuevos tratamientos, los protocolos aprobados recientemente para alcanzar el diagnóstico preciso, el control de los síntomas y en cómo retrasar al máximo el deterioro funcional, a través de la práctica de ejercicio físico”.

Durante casi dos horas de sesión, tres profesionales del Hospital Universitario de Móstoles, la neuróloga Lucía Fernández, la enfermera Joana Gutiérrez, y la médica rehabilitadora Sonia López informaron a los pacientes y familiares de AMDEM sobre algunos de los aspectos del abordaje integral que requiere la EM.
Así, la Dra. Lucía Fernández actualizó la información científica relativa a las líneas de investigación encaminadas a conseguir una medicina de precisión en la Esclerosis Multiple, haciendo especial énfasis en los avances de la investigación sobre “los neurofilamentos de cadena ligera”, “biomarcadores“ que puedan evaluar la respuesta a un tratamiento y saber si ésta es adecuada.

Por su parte, Joana Gutiérrez destacó que “los protocolos marcan las líneas generales de cuidados, pero esta enfermedad requiere una adaptación a medida, según los síntomas de cada uno de los pacientes”, por lo que la enfermería debe “acompañar al paciente en la enfermedad, intentando que tenga el conocimiento necesario para abordar su día a día, cogiendo las riendas de su enfermedad.”

Por último, Sonia López centró su ponencia en recordar la evidencia científica del impacto del ejercicio físico en muchos de los síntomas de la EM. Así, señaló que es necesario hacer ejercicios de fortalecimiento muscular de intensidad moderada al menos 2 días por semana y actividad aeróbica de al menos 150-300 minutos a la semana de intensidad moderada para “minimizar las secuelas de los brotes, mantener el grado funcional previo, reducir el dolor y las alteraciones articulares, mantener la funcionalidad y el máximo nivel de independencia posible”.