El pasado 29 de octubre de 2025 se publicó el Real Decreto 969/2025, una norma que supone un importante avance para las personas con esclerosis múltiple (EM) en sus formas más graves o progresivas. Por primera vez, esta enfermedad ha sido incluida entre las que pueden acogerse a los apoyos previstos en la Ley 3/2024, conocida como “Ley ELA” y destinada a mejorar la calidad de vida de quienes conviven con enfermedades neurodegenerativas graves.

Aunque la ley se centra principalmente en la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), este nuevo decreto amplía su alcance a otras patologías de curso irreversible y alta complejidad.

La inclusión de la esclerosis múltiple abre la puerta a que muchos pacientes puedan acceder con mayor rapidez a ayudas y recursos, siempre que cumplan una serie de criterios médicos que confirmen la irreversibilidad, la falta de respuesta a los tratamientos disponibles y la necesidad de cuidados complejos y continuos.

De este modo, quienes padezcan una forma agresiva o de progresión rápida de la enfermedad podrán optar a:

  • Reconocimiento más ágil de la discapacidad y la dependencia.
  • Prestaciones sociales y sanitarias específicas.
  • Apoyos domiciliarios y servicios paliativos adaptados.

El reconocimiento, eso sí, se realizará caso por caso, tras la evaluación clínica correspondiente.

Este avance no habría sido posible sin la implicación de las asociaciones de pacientes y entidades del ámbito sanitario, que participaron activamente en la fase de consulta pública del decreto para dejar patente que la esclerosis múltiple debe ser reconocida como una enfermedad que, en sus formas más graves, requiere el mismo nivel de apoyo y atención que otras patologías neurodegenerativas.